Este domingo el futbol nos tiene preparada una auténtica cita con la historia en la Final de Vuelta del Apertura. Y es que cuando te juegas el campeonato a matar o morir, los técnicos tienen que salir de su zona de confort y rascarle a la pizarra. Veljko Paunovic decidió moverle al parado táctico del Guadalajara y nos soltó el bombazo: ¡Ronaldo Cisneros va de arranque! El estratega rojiblanco prefirió mandar a la banca a un tipo de toda la confianza como Isaac el “Conejito” Brizuela para darle juego a Cisneros desde el minuto uno. Del otro lado, Robert Dante Siboldi tampoco se quedó de brazos cruzados. El técnico de los Tigres le movió a su once titular mandando a la cancha a Juan Pablo Vigón y al canterano Jesús Garza, llenando los huecos que dejaron Fernando Gorriarán y el lesionado Jesús Angulo, quien de plano ni a la banca alcanzó a salir para este partido.
Si volteamos a ver a los suplentes, el Rebaño Sagrado tiene revulsivos que te pueden cambiar el ritmo del encuentro en cualquier momento. Además del ya mencionado Cone Brizuela, Paunovic tiene ahí guardados a Pavel Pérez, Alan Torres y al Chicote Calderón por si las cosas se ponen color de hormiga. Pero siendo muy netos, si el partido se complica y hay que echar toda la carne al asador, los de la UANL traen un trabuco pesadísimo esperando turno. Imagínate voltear a tu banca y tener a Nico Ibáñez y al Diente López listos para entrar a hacer daño, respaldados por Raymundo Fulgencio y el mismísimo Gorriarán.
Para que no pierdan detalle de cómo va a salir Chivas a jugarse la vida, aquí les dejamos la alineación completita: Miguel Jiménez en el arco, resguardado por una línea defensiva con Alan Mozo, Antonio Briseño, Gilberto Sepúlveda y Jesús Orozco Chiquete. En el medio campo van a repartir leña y tocar la pelota Fernando González y Fernando Beltrán, sueltos junto a Roberto Alvarado. Adelante, con la responsabilidad de romper las redes, van Alexis Vega, Víctor Guzmán y el sorpresivo Ronaldo Cisneros.
El mercado europeo y la urgencia de rearmarse
La tensión de las finales y las decisiones bravas no solo se viven al filo de la cancha en nuestra liga. En las oficinas de Europa ya se respira esa urgencia de armar equipos a puro billetazo y el mercado de piernas se está cocinando con la misma intensidad que un juego por el título. En Mánchester, por ejemplo, los dueños del United andan urgidos por encontrar esa pieza que les devuelva la grandeza y le echaron el ojo a Rafael Leão. Para convencer al AC Milan de soltar a su extremo, los Red Devils están maquinando un trueque que suena a locura. Primero sondearon la idea de mandar a Joshua Zirkzee como moneda de cambio, pero la cosa agarró otro color porque desde Italia ven con muy buenos ojos llevarse a Marcus Rashford o al uruguayo Manuel Ugarte. Y ya que andan con la chequera abierta, el Manchester no escatima en gastos; tienen un paquete listo de 60 millones de euros (casi 70 millones de dólares) para sacarle a Marc Cucurella al Chelsea, e incluso están dispuestos a agarrarse a billetazos limpios con el Liverpool para pagar los 80 o 90 millones que pide el Real Madrid por el mediocampista Aurélien Tchouaméni.
Las aguas también andan bastante revueltas en Londres. Fíjense nomás, en el Arsenal de Mikel Arteta parece que se acabaron las vacas sagradas y Martin Ødegaard, el líder absoluto tanto en lo táctico como en el vestidor, dejó de tener la etiqueta de intransferible. Equipos como el Inter de Milán y el Aston Villa ya le traen ganas al noruego y andan al acecho. Los Gunners tampoco se andan por las ramas cuando se trata de blindar a sus joyas de cantera; al morro Myles Lewis-Skelly ya le colgaron un precio de 50 millones de euros nomás para espantar al Atlético de Madrid, que andaba husmeando para ver si se lo llevaba barato y le dio frío al ver la cifra.
Como en el futbol todo esto es una cadena de reacciones, las negociaciones se vuelven casi una telenovela. El United no solo quiere estrellas consagradas, sino que busca asegurar el futuro y se quiere robar al chavo maravilla del Lille, Ayyoub Bouaddi. El mediocampista trae babeando a la élite europea, con el Bayern Múnich, el Arsenal y el PSG siguiéndole los pasos. La jugada maestra que preparan en Mánchester es mandar al mismísimo Sir Alex Ferguson en persona para endulzarle el oído al chavo, apelando a la mística pura del club para ganarle el mandado a los demás.
Para ponerle la cereza al pastel a toda esta locura de fichajes, tenemos el caso de Nicolas Jackson. El delantero terminará en verano su extraño préstamo con el Bayern Múnich y su futuro parece estar lejos del Chelsea. El jugador no va a durar mucho tiempo volando a la deriva, porque gigantes de la Serie A como la Juventus y el Milan ya levantaron la mano para llevárselo y ver si allá por fin termina de reventarla.