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La nueva era de POCO: del asalto a la gama alta con los F6 a la brutalidad del X8 Pro Max

Por mucho tiempo tuvimos muy encasillada a POCO. Era la marca a la que ibas a la segura cuando querías algo bueno, bonito y barato, de esos equipos que hacían recortes súper bien calculados para darte un rendimiento brutal sin vaciarte la cartera. Esa identidad no ha desaparecido del todo, pero vaya que ha mutado. De unos años para acá, ya no solo sacan celulares económicos para salir del paso; le están tirando directo a la gama premium, apostando por sus propias prioridades y poniendo a temblar a la competencia.

El mejor ejemplo de este despapaye que acaban de armar en el mercado son los nuevos POCO F6 y POCO F6 Pro. Estas dos bestias acaban de aterrizar dispuestas a comerse por completo el segmento de la gama alta económica. Lo que ofrecen en potencia, pantalla y batería por lo que cuestan está muy cañón, a tal grado que te puedes llevar un equipo con 16 GB de memoria RAM, 1 TB de almacenamiento interno y una pantalla 2K+ por menos de 700 euros.

Hablemos de números fríos. Ese precio corresponde al POCO F6 Pro, un monstruo que hace historia al ser el primero de la marca en montar un panel AMOLED de 6.67 pulgadas a resolución 2K+ (3,200 x 1,440 píxeles). Agrégale a eso que alcanza picos de brillo loquísimos de 4,000 nits y un PWM Dimming de 3,840 Hz, respaldado por el procesador Snapdragon 8 Gen 2. Su batería de 5,000 mAh se llena de volada con la carga rápida de 120W (con el cargador incluido en la caja, un detalle que se agradece hoy en día). En el apartado fotográfico se defiende con un sensor principal Light Fusion 800 de 50 MP con estabilización óptica, un gran angular de 8 MP y un macro de 2 MP.

Pero su hermano menor la verdad es que de pequeño no tiene nada. El POCO F6 baja el ticket a menos de 500 euros y a cambio te da el novísimo Snapdragon 8s Gen 3, hasta 12 GB de RAM LPDDR5X y un panel AMOLED de 6.67 pulgadas a resolución 1.5K. Su pantalla también vuela a 120 Hz, con 2,400 nits de brillo pico y protección Gorilla Glass Victus. Mantiene los 5,000 mAh de batería, aunque aquí la carga es de 90W. En las cámaras trae un sensor principal Sony IMX882 de 50 MP y una cámara frontal de 20 MP, curiosamente superando los 16 MP de la versión Pro. Ambos equipos vienen armados hasta los dientes con Xiaomi HyperOS, lector de huellas en pantalla, refrigeración líquida y conectividad para aventar pa’rriba con 5G, NFC, altavoces duales y sensor infrarrojo.

Ahora, si quieres entender hacia dónde va exactamente toda esta filosofía de la marca, tienes que voltear a ver lo que pasa con el Poco X8 Pro Max. Este celular es la prueba más clara de su nueva estrategia. En lugar de romperse la cabeza intentando hacer un teléfono perfectamente equilibrado, POCO le metió todos los kilos al rendimiento puro y a la duración de la batería, armando un teléfono que te aguanta dos días de uso rudo sin sudar.

El desempeño es el sello de la casa en el X8 Pro Max. Trae en las tripas el chipset Dimensity 9500s, y aunque en el papel los más clavados te dirán que está un peldaño por debajo de los procesadores premium más top, en el día a día la neta es casi imposible notar la diferencia. Lo sientes rapidísimo; abres aplicaciones en chinga, la multitarea fluye como agua y le sobra galleta para aguantar las cargas de trabajo más pesadas.

Donde de verdad se rifa es a la hora del gaming. Le di bastante carrilla con sesiones largas de BGMI y Genshin Impact, y el equipo mantuvo las tasas de cuadros súper estables. Lo interesante aquí no fue que lograra picos de rendimiento altísimos, sino cómo los sostiene con el paso de las horas. La gestión térmica hace bien su chamba. Obviamente el teléfono se calienta un poco, pero no sufre de ese throttling agresivo que te congela la pantalla a medio juego. El rendimiento baja de manera súper gradual, lo que hace que ni lo sientas.

Los benchmarks respaldan toda esta experiencia y dejan claro que el equipo tiene nivel de flagship. Estamos hablando de que sacó unos bestiales 2.71 millones en AnTuTu. En Geekbench 6 logró 2,588 en single-core y 8,289 en multi-core, números que te hablan del músculo que tiene para juegos, multitarea y hasta para mover inteligencia artificial. Y en la prueba de estrés de la CPU, el dispositivo logró retener alrededor del 84% de su máximo rendimiento bajo carga constante. POCO ya no está jugando a ver si le atina; están armando equipos que te hacen cuestionarte muy en serio si tiene sentido seguir pagando el doble de lana por otras marcas.