Con un calendario de lanzamientos anual, reinventar el hilo negro resulta una tarea titánica para cualquier compañía, incluso para una del calibre de Apple. Mantener una base de usuarios tan leal implica que los cambios bruscos son riesgosos, y si la generación anterior apostó por la continuidad, el nuevo iPhone 17 Pro Max no se desvía demasiado de esa filosofía. No obstante, tras una semana utilizando este equipo como mi celular principal, queda claro que Apple ha identificado las áreas exactas donde un ajuste era necesario, ofreciendo un dispositivo que combina mejoras incrementales con una experiencia sumamente familiar.
Un diseño que evoca nostalgia y robustez
Lo primero que salta a la vista, o mejor dicho al tacto, es el cambio de diseño. Apple ha decidido dejar atrás los bordes afilados y el panel trasero de cristal que definieron las últimas generaciones para regresar a un estilo que muchos recordarán del iPhone 6: un cuerpo unibody de aluminio. Las formas son mucho más redondeadas y el tacto es sedoso; los laterales se integran con la parte trasera sin divisiones perceptibles, ofreciendo una sensación espectacular en la mano.
Este modelo es, sin rodeos, enorme. Estamos ante el iPhone Pro Max más grueso hasta la fecha, con 8.8 milímetros de grosor, y también es ligeramente más ancho y pesado que sus predecesores directos. Aunque el peso extra no molesta en el uso diario, las dimensiones sí se hacen notar. Es un equipo que impone, ideal para consumir contenido multimedia gracias a su inmensa pantalla OLED de 6.9 pulgadas, pero que puede complicar la operación con una sola mano si no tienes dedos largos. A pesar de esto, el aprovechamiento del frontal es soberbio, con biseles extremadamente reducidos que hacen que el panel luzca impresionante, solo a la espera de que la Isla Dinámica desaparezca por completo en el futuro.
Potencia desmedida bajo el capó
En el interior, el iPhone 17 Pro Max es una bestia técnica. Incorpora el nuevo procesador Apple A19 Pro acompañado de 12 GB de memoria RAM, lo que garantiza una fluidez absoluta en cualquier tarea. La pantalla no solo es grande, sino brillante, alcanzando un pico de 3,000 nits y manteniendo la tecnología LTPO de hasta 120 Hz. Para alimentar todo esto, cuenta con una batería de 4,832 mAh que se siente inagotable, soportando carga de 40 W por cable y 25 W de forma inalámbrica.
El apartado fotográfico también recibe atención con un sistema de triple cámara trasera. Tanto el sensor principal, el gran angular y el telefoto (con zoom óptico 4x) son de 48 megapíxeles. Esto asegura una consistencia en la resolución de las imágenes sin importar qué lente decidas usar, respaldado por la estabilización en el sensor y el escáner LiDAR. Es una configuración que busca perfeccionar lo que ya funcionaba bien, más que ofrecer trucos nuevos y llamativos.
iOS 26.3: Novedades de software y conectividad
La experiencia del hardware se complementa con el lanzamiento de iOS 26.3, una actualización que ya está disponible para su descarga. Aunque no viene cargada de tantas funciones como versiones mayores, trae herramientas interesantes. La más llamativa es “Transfer to Android” (Transferir a Android), ubicada en la configuración del sistema. Esta función facilita la migración inalámbrica de aplicaciones, fotos y mensajes simplemente colocando el iPhone o iPad junto a un dispositivo Android nuevo, un movimiento curioso por parte de Apple para quienes deciden cambiar de bando.
Para los que se quedan en el ecosistema, hay mejoras en la personalización. Las categorías de fondos de pantalla se han reorganizado en secciones de Astronomía y Clima, ofreciendo esta última nuevas opciones de fuentes y diseños de widgets para la pantalla de bloqueo. Además, se han lanzado actualizaciones menores para el resto del catálogo, incluyendo macOS 26.3, watchOS 26.3 y tvOS 26.3, centradas principalmente en estabilidad y corrección de errores.
Privacidad avanzada con restricciones de hardware
Una de las características más técnicas de iOS 26.3 es la función “Limit Precise Location” (Limitar Ubicación Precisa). Esta herramienta permite compartir con la red celular una ubicación general en lugar de una dirección exacta, protegiendo la privacidad del usuario sin sacrificar servicios de emergencia. Sin embargo, su disponibilidad es muy limitada: solo funciona en el iPhone Air, el iPhone 16e y la versión celular del iPad Pro M5. Esto se debe a que requiere los módems Apple C1 o C1X para operar. Además, la compatibilidad depende de las operadoras; hasta el momento, en Estados Unidos solo Boost Mobile ha confirmado soporte de lanzamiento, y ninguna de las tres grandes compañías ha anunciado planes al respecto.
Por último, cabe mencionar que algunas funciones esperadas no llegaron al corte final. Los usuarios en la Unión Europea aguardaban el reenvío de notificaciones a wearables de terceros y el emparejamiento por proximidad, pero estas características quedaron fuera y podrían aparecer hasta iOS 26.4. Aun así, es poco probable que estas lleguen a nuestra región o a Estados Unidos, ya que responden a exigencias regulatorias específicas del mercado europeo.