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El equilibrio entre el legado y la accesibilidad: Análisis del Samsung Galaxy A17 5G y la evolución de la marca

Comprar un buen teléfono económico puede convertirse en un verdadero desafío en el mercado actual. Mientras que los celulares de gama alta siguen sumando características innovadoras, en el otro extremo del espectro existen límites sobre cuánto se puede recortar antes de que un dispositivo se vuelva demasiado limitado. Con el Galaxy A17, Samsung intenta equilibrar ambos lados de esa ecuación con un equipo que presume un diseño sólido, una pantalla brillante, cámaras decentes y una batería respetable por un precio que ronda los 200 dólares. Para comprender cómo la compañía surcoreana ha logrado refinar sus diseños hasta llegar a este punto, es fundamental revisar su historia reciente y aquellos momentos de inflexión que redefinieron su estrategia.

Un vistazo al pasado: El cambio de rumbo con el Galaxy S6

Hubo una época en la que Samsung mantuvo una actitud que bien podríamos calificar de autocomplaciente. Modelos como el Galaxy S4 y el S5 eran terminales de gama alta continuistas, con buenas prestaciones, pero que carecían de distinción frente a una competencia cada vez más ambiciosa. Todo cambió hace unos años con la presentación del Galaxy S6, un dispositivo que recuperó esa ambición bajo una iniciativa interna llamada “Project Zero”. La idea era replantearse todo desde cero, incluyendo el diseño. Las líneas de sus predecesores, que intentaron arriesgar con texturas posteriores de resultados cuestionables, hacían dudar de la capacidad de innovación de la marca, pero el S6 demostró ser un ejercicio de valentía.

Aquel dispositivo dejó atrás los plásticos de antaño para dar paso al dominio del cristal y el metal. El material utilizado tanto en el frontal como en la parte posterior ofrecía un acabado llamativo a la vista y al tacto, entrando de lleno en la discusión sobre los materiales premium. El marco metálico que rodeaba el contorno fue la gran novedad, a pesar de las inevitables comparaciones con los dispositivos de Apple de la época. Aunque el modelo Edge se llevó los reflectores por su curvatura, el Galaxy S6 estándar se consolidó como un terminal equilibrado que nos devolvió a la Samsung que esperábamos, estableciendo un estándar de calidad que hoy intentan replicar incluso en sus líneas más económicas.

Diseño y pantalla en la gama de entrada actual

Regresando al presente con el Galaxy A17 5G, este equipo hace un buen trabajo demostrando que no todos los plásticos son iguales. A pesar de tener un marco y una parte trasera de policarbonato, el teléfono nunca se siente corriente o barato. Todo, desde sus botones hasta el módulo de la cámara, se siente firme y bien ensamblado. Si bien el sistema de estabilización óptica de imagen hace un ligero ruido al agitarlo, es algo que sufren incluso los buques insignia de mil dólares, por lo que no es un problema mayor. Existen pequeñas concesiones para ahorrar costos, como el recorte en forma de gota para la cámara frontal y un borde inferior algo pronunciado bajo la pantalla, pero considerando su precio, son detalles perdonables.

La pantalla del Galaxy A17 es sorprendentemente buena para su categoría, ya que cuenta con un panel OLED de 6.7 pulgadas con hasta 800 nits de brillo. Es cierto que su tasa de refresco alcanza un máximo de 90Hz en lugar de los 120Hz que se encuentran en equipos más caros, pero considerando el costo, no hay lugar para quejas. Especialmente cuando recordamos que los modelos base del iPhone seguían estancados con paneles de 60Hz incluso en 2024. Además, el A17 conserva una característica casi extinta en la gama alta: una ranura para tarjeta microSD compartida con la bandeja SIM, lo que permite expandir el almacenamiento base de 128GB de manera económica.

El rendimiento como punto de compromiso

Un área donde los teléfonos económicos suelen sufrir es el rendimiento, ya que escatimar en RAM o en el procesador ahorra mucho dinero a los fabricantes. Aunque el Galaxy A17 funciona bien en general para su rango de precios, hubiera sido ideal que Samsung optara por un chip ligeramente más nuevo. El teléfono viene con solo 4GB de RAM y un procesador Exynos 1330, un SoC que ya tiene casi tres años de antigüedad. Al principio, la experiencia puede ser preocupante, ya que durante la configuración inicial el teléfono puede mostrarse lento y con trabas. Afortunadamente, tras iniciar sesión y permitir que el sistema descargue las actualizaciones necesarias, el rendimiento mejora significativamente.

Para ser claros, este dispositivo no es un demonio de la velocidad. Al realizar multitarea o cambiar rápidamente entre aplicaciones pesadas, es probable que se note cierta ralentización. También se percibe que la respuesta táctil podría ser más inmediata, ya que a veces hay un pequeño retraso al tocar un ícono. Sin embargo, en la mayoría de las situaciones cotidianas, el teléfono responde con suficiente agilidad. Otro detalle a considerar es el audio, limitado a un solo altavoz mono, y la ubicación del sensor de huellas dactilares en el botón de encendido lateral, lo cual para algunos usuarios podría resultar incluso más cómodo que los sensores en pantalla.

Capacidades fotográficas: Luces y sombras

En el apartado fotográfico, el A17 llega con una cámara selfie de 13 megapíxeles y tres lentes traseros, aunque en la práctica son más bien dos, dado que uno de ellos es una cámara macro de 2MP que rara vez se utiliza a menos que se tomen muchas fotos de muy cerca. Dicho esto, el teléfono toma mejores fotos de lo que se podría esperar por su precio. En condiciones bien iluminadas, tanto su cámara principal de 50MP como la ultra gran angular de 5MP ofrecen imágenes nítidas y con colores vivos.

Sin embargo, las limitaciones se hacen evidentes cuando cae la luz. Existe una diferencia obvia en calidad entre el A17 y teléfonos de gama media más caros como el Pixel 9a. En pruebas realizadas en interiores con poca luz, las fotos del A17 lucen suaves y con colores deslavados en comparación. Al salir al exterior, por ejemplo, al fotografiar un auto tras una nevada, las texturas en el camino y los contrastes de luces y sombras se ven inferiores en las imágenes capturadas por el Samsung. Aunque el teléfono se defiende, la calidad de la cámara en situaciones difíciles sigue siendo uno de los principales recordatorios de que estamos ante un dispositivo de presupuesto ajustado. A pesar de estos defectos y de un procesador algo anticuado, Samsung ha logrado crear un teléfono capaz que se ajusta a casi cualquier bolsillo.