El mundo del automovilismo es cada vez más pequeño y las fronteras entre disciplinas se desvanecen. En los últimos años, hemos sido testigos de cómo figuras de talla mundial cambian el asfalto de la Fórmula 1 por los circuitos mixtos de NASCAR, y parece que la lista está por crecer. Logan Sargeant, el ex piloto de Williams Racing en la máxima categoría, ha dejado claro que correr en un circuito rutero de NASCAR es una de esas metas que tiene marcadas en su lista de deseos.
Sargeant busca seguir los pasos de Räikkönen y Button
El piloto estadounidense de 25 años, quien compitió en la F1 durante las temporadas 2023 y 2024 finalizando en las posiciones 21 y 23 respectivamente, comentó recientemente a John Dagys de Sportscar365 su interés por probar suerte en los stock cars. Sargeant mira con atención lo hecho por campeones como Kimi Räikkönen y Jenson Button, quienes en 2022 y 2023 incursionaron en la Cup Series. Aunque por el momento no hay ningún contrato sobre la mesa, la intención del floridano es clara.
Mientras se cocina esa posibilidad, Sargeant no se queda de brazos cruzados. Tras debutar en el campeonato IMSA la temporada pasada logrando un par de top 10, regresará a la acción este año con Era Motorsport. Su próximo gran reto será su debut en las legendarias 24 Horas de Daytona la próxima semana en la clase LMP2. “Estoy súper emocionado de encarar mi primera Daytona 24”, confesó Sargeant, destacando lo especial que es correr tan cerca de casa y su ambición de llevarse un Rolex al final de la jornada.
El drama del Chili Bowl 2026 en Tulsa
Mientras unos se preparan para la resistencia en Florida, otros acaban de vivir una semana de locura en la tierra de Oklahoma. El Chili Bowl Nationals, conocido como el evento de autos Midget más importante del mundo, atrajo nuevamente a las estrellas de NASCAR al SageNet Center en Tulsa, y los resultados del 2026 dejaron mucho de qué hablar ante la mirada de millones de fanáticos.
Kyle Larson: Del dominio a la volcadura
Kyle Larson, el vigente campeón de la NASCAR Cup Series y tres veces ganador del Chili Bowl, llegó a su participación número 18 buscando ampliar su leyenda. La semana comenzó de maravilla para él; tras un séptimo puesto en la Carrera de Campeones del lunes, Larson mostró su clase ganando con autoridad la preliminar de esa misma noche, asegurando su boleto directo a la final del sábado pese a la presión de rivales como Briggs Danner.
Sin embargo, el sábado tuvo un desenlace amargo. Larson arrancó la carrera principal (A-Main) desde la pole position, con todo a su favor para capturar su cuarto “Golden Driller”. Pero la suerte le dio la espalda apenas en la vuelta 15, cuando una volcadura acabó prematuramente con sus aspiraciones, dejándolo fuera de combate en un giro dramático de los acontecimientos.
Altibajos para Christopher Bell y el incidente de Jesse Love
Por su parte, Christopher Bell, nativo de la vecina Norman, Oklahoma, tuvo una semana de contrastes. El piloto de Joe Gibbs Racing arrancó fuerte ganando la prestigiosa Carrera de Campeones O’Reilly Auto Parts el lunes, dominando de punta a punta en su propio auto. También se llevó la victoria en su noche de clasificación el jueves. No obstante, en la gran final del sábado, el tres veces campeón del evento no pudo replicar el éxito y cruzó la meta en la octava posición.
Más preocupante fue lo sucedido con Jesse Love. El actual campeón de la NASCAR O’Reilly Auto Parts Series regresaba al evento tras una pausa y logró avanzar a la final de su noche preliminar ganando el B-Main. Pero en la última vuelta del A-Main del viernes, Love sufrió un vuelco justo al cruzar la línea de meta en sexto lugar. Debido a los daños y al incidente, su equipo decidió retirar el auto, impidiéndole competir en la jornada del sábado.
La dura realidad para Gibbs, Yeley y los novatos
El nivel de competencia en Tulsa no perdona, y Ty Gibbs lo comprobó en carne propia. En su segunda aparición en el Chili Bowl, el joven campeón del 2022 tuvo una semana complicada que culminó el sábado con un abandono en el C-Main, sin posibilidad de avanzar a las instancias finales.
La experiencia tampoco fue garantía para J.J. Yeley. El veterano, quien realizaba su intento número 30 en este evento histórico, logró meterse en la primera fila de su preliminar el martes, pero se desinfló hasta el décimo puesto. El sábado, su camino terminó en el B-Main tras un trompo que lo relegó a la posición 16, eliminándolo de la contienda.
En cuanto a las caras nuevas y promesas, Sheldon Creed pagó el derecho de piso en su debut. A pesar de ganar un B-Main el martes, el sábado quedó fuera en el E-Main. Corey Day, la nueva apuesta de Hendrick Motorsports, mostró velocidad pero fue víctima de un choque ajeno en el B-Main del sábado, terminando 19°. Finalmente, Gavan Boschele sacó la casta manejando un auto propiedad de Kyle Busch, logrando meterse al evento principal del sábado donde finalizó en un respetable puesto 14.